En 1983 un grupo de docentes, cargados de ilusión y ganas de trabajar, decidió dar un paso al frente y transformar el centro en una cooperativa de trabajo asociado, en concreto una cooperativa educativa. El colegio, fundado en 1969 y que llegó a contar con internado, se convirtió así en un colegio concertado por la Consejería de Educación de Castilla-La Mancha, con vocación de servicio a Talavera de la Reina y su comarca.
Desde entonces, varias generaciones de alumnos han ido dando forma a un proyecto de enseñanza que siempre ha tenido como centro al alumno y como cimientos la educación y el respeto. Hoy, una joven plantilla de profesores mantiene viva aquella ilusión inicial y trabaja cada día para que nuestros estudiantes se conviertan en adultos responsables y comprometidos con su entorno.
El colegio nació en 1969 y, desde 1983, funciona como cooperativa educativa concertada. De esa decisión y del esfuerzo de un grupo de profesores surgieron las bases de lo que hoy es el Colegio Fernando de Rojas.
Nuestro proyecto coloca al alumno en el centro del proceso educativo y se apoya en valores como la educación, el respeto, la responsabilidad y el esfuerzo, presentes en la vida diaria del centro.
Una joven y comprometida plantilla de 38 docentes y un consejo escolar formado por 17 personas garantizan la continuidad de un proyecto educativo con largo futuro, abierto a la innovación y al servicio de las familias.
Somos una cooperativa educativa desde 1983, con un consejo escolar formado por 17 personas que participa activamente en la vida del centro. La colaboración entre profesorado, familias y alumnado nos permite tomar decisiones compartidas y seguir construyendo, día a día, el colegio que queremos ser.
Nuestro claustro está formado por 38 docentes que comparten una misma visión educativa: acompañar a cada alumno en su desarrollo académico y personal. La implicación diaria del profesorado, su formación continua y el trabajo en equipo son la base de la calidad educativa del colegio.
El colegio ofrece segundo ciclo de Educación Infantil (3-6 años), los tres ciclos de Educación Primaria (6-12 años) y la Educación Secundaria Obligatoria (12-16 años). Esta continuidad permite que el alumnado crezca en un entorno conocido y estable, con un seguimiento cercano en cada etapa.